Áridos Reciclados – RCD Grupo de Interés no colaborará ni participará en el Congreso Internacional de Reciclaje de RCD

Áridos Reciclados – RCD Grupo de Interés retiró su participación y colaboración en la celebración del I Congreso Internacional de Reciclaje de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) que se celebrará este mes de octubre en Madrid.

RCD Grupo de Interés que aglutina las asociaciones de recicladores de RCDs de Andalucía – Ceuta y Melilla, Galicia y Madrid, no apoyan ni comparten la convocatoria del congreso bajo el lema “Para una Economía Circular Sostenible en la Construcción”. Entendemos desde nuestra organización que lejos de contribuir a mejorar el sector de los áridos reciclados, las líneas que están siguiendo el Comité de Organización del congreso, distorsionan los objetivos del gremio de recicladores de RCDs, al dar protagonismo a un colectivo como ANEFA, Asociación Nacional de Empresarios Fabricantes de Áridos, que defiende fines claramente contrapuestos a nuestro sector y a los objetivos del propio congreso que según ellos pretenden fomentar el uso de áridos reciclados, las sostenibilidad y el paradigma de la Economía Circular. Además, y no por ello menos importante, los objetivos de ANEFA son contrarios a las directrices europeas y españolas en materia de sostenibilidad y uso de áridos reciclados frente a áridos naturales, ya que la Economía Circular, la Compra Verde y el reciclaje son uno de los pilares fundamentales de la estrategia medioambiental a corto plazo promovidos por los gobiernos de España y de la Unión Europea.

Recordemos que el sector del reciclado es un negocio en sí, pero también es una necesidad ambiental y social tal y como nos lo marcan ya las directrices llegadas de Europa. Los áridos reciclados provenientes de los residuos de construcción y demolición, no son un complemento de otra actividad como es la extracción de áridos naturales, tal y como pretende hacer ver ANEFA. Hay que tener en cuenta que como establece ya la Economía Circular, los áridos reciclados son una materia prima, y en ningún momento, pueden considerarse un subproducto para rellenar canteras fuera de uso o restaurar huecos afectados por excavaciones mineras. Se hace importante recordar a todos los colectivos de la construcción que los áridos reciclados no son residuos, tal y como quieren que lo vea la sociedad, sino recursos que cuentan con el marcado CE como garantía de calidad y seguridad avalada para su uso.

Áridos RCD, hacia la sostenibilidad y la economía circular

El empleo de áridos RCD es un factor determinante de sostenibilidad en las obras de construcción, el solo hecho del retorno de los camiones (evitar el viaje en vacío de la planta de tratamiento a la cantera) disminuye la emisión de gases de efecto invernadero, elimina el desgaste de las carreteras donde deben circular, evita molestias a las personas, rebaja los costes de ejecución de las obras y preserva recursos naturales.

Los áridos reciclados son uno de los mejores ejemplos de Economía Circular, ya que los RCD son reciclables en porcentajes cercanos al 100%, permitiendo que un residuo se vuelva un recurso y se reduce el impacto ambiental que genera la extracción de áridos naturales. Teniendo en cuenta que la industria de la construcción es el sector que más residuos genera, tras los urbanos, en concreto un tercio de todos los residuos generados en la Unión Europea, es necesario controlar el consumo de recursos, reducir las emisiones de contaminantes y realizar una gestión eficaz de los residuos que se generan sometiéndolos a un proceso de reciclado y valorización.

Además, como ya se ha demostrado en obras que se han ejecutado con áridos RCD, las prestaciones que ofrecen los productos reciclados son similares, y en muchos casos incluso superiores a las aportadas por los áridos reciclados.

Con todo y a pesar de los reconocidos beneficios técnicos, económicos y medioambientales del uso de áridos RCD, las tasas de empleo en España de estos productos son muy inferiores a las exigidas por la ley. Este hecho nos parece especialmente grave, pues contraviene lo establecido en el PEMAR (Plan Estatal Marco de Residuos) desarrollado por el Ministerio de Transición Ecológica, así como el contenido del informe emitido por la Comisión del Parlamento Europeo para la implementación de un plan de acción para la economía circular. En el Plan Estatal, se establece que el 100% de los Residuos de Construcción y Demolición generados sean tratados en las plantas de tratamiento y que al menos el 70% se incorporen a las obras como áridos RCD sustituyendo a los naturales, en línea con las directrices marcadas por la Unión Europea en esta materia.

Esto se debe a la existencia de grandes barreras técnicas:

Los técnicos del sector no los conocen suficientemente e interpretan que son áridos de calidad inferior a los naturales.

La legislación principal de utilización de áridos en España, el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para Obras de Carreteras y Puentes (PG-3) y la EHE-08, aunque permiten el empleo de áridos RCD, los analizan como si fuesen naturales convirtiéndose en barrera técnica para su empleo.

Al no ser áridos de empleo habitual, no hay en el mercado suficiente oferta de áridos RCD certificados.